Mantenimiento de los canalones

Un mantenimiento regular de los canalones puede llegar a triplicar la vida útil del sistema de drenaje del tejado. Para que el agua fluya de forma correcta, se deben inspeccionar los tubos de bajada y los canalones al menos dos veces al año, en otoño y en primavera. En esta revisión, además de eliminar los objetos y suciedad retenidos en el sistema de drenaje, se debe comprobar el estado de los ganchos de fijación y de los empalmes, las posibles grietas y los puntos de corrosión del mismo.

Limpieza del canalón:

Debido a su posición, los canalones reciben numerosos desechos que los pueden taponar. Hojas, ramas, musgos, polvo, tierra y demás elementos de la naturaleza pueden poner en peligro el buen funcionamiento de esta estructura.

Para evitarlo, en primer lugar, se deben eliminar los restos de suciedad más grandes. Después, hay que lavarlos con una manguera, sin taponar las bajadas cuando la suciedad arrastrada por la presión del agua se acerque al final del canalón.

Si tras terminar la limpieza el agua sigue sucia, hay que desarmar el canalón de salida. Para ello se deben extraer todos los tornillos y tirar hacia abajo la conexión (empalme) de salida del mismo. A continuación, se lava la zona hasta que el agua salga clara.

Antes de colocar de nuevo la pieza, se debe inspeccionar que no tenga abolladuras. Si todo es correcto, se sella el empalme con silicona y se coloca el canalón de salida en su sitio. Una vez atornillada la pieza y con el material de sellado seco, se enjuaga de nuevo el canalón.

 

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